Carnaval de Tambobamba

Carnaval de Tambobamba

martes, 29 de marzo de 2011

Rebelión del Cuzco

Rebelión del Cuzco

(Redirigido desde Rebelión del Cuzco de 1814)

La Rebelión del Cuzco de 1814 fue un episodio de la Guerra de Independencia del Perú que conmocionó a gran parte del Virreinato del Perú y parte del Alto Perú, durante la cual fue proclamada la independencia del Cuzco, tanto de España como de Lima.1 Tuvo lugar en los años 1814 y 1815, y terminó sofocada por fuerzas realistas del virreinato peruano.

Mateo Pumacahua, cacique de Chincheroy líder de la Rebelión del Cuzco.

Contenido

[ocultar]

[editar]Antecedentes

A mediados de 1813, al difundirse el avance del ejércitopatriota argentino dirigido por Manuel Belgrano (Ejército del Norte), un importante número de notables del Cuzco, con el apoyo de oficiales y soldados del ejército realista procedentes de la derrota en la Batalla de Salta y ganados a la causa emancipadora, decidió dejar atrás la defensa de la Constitución española de 1812 contra el absolutismo, asumiendo explícitamente el ideal independentista. Tras triunfar en Salta, Belgrano había dejado en libertad a los soldados realistas derrotados a cambio de la promesa de no volver a empuñar las armas contra los patriotas, promesa de la que fueron liberados por el virrey y por el arzobispo de Charcas. La rebelión se inició con la confrontación política entre el Cabildo Constitucional y la Real Audiencia del Cuzco. El primero era percibido como pro criollo y el segundo como pro peninsular. En este enfrentamiento surgió el liderazgo de los hermanos José, Vicente y Mariano Angulo, acompañados por Gabriel Béjar, Juan Carbajal y Pedro Tudela. José y Vicente Angulo eran oficiales del ejército realista en Abancay, entonces provincia cuzqueña.

[editar]Primer intento de rebelión

El primer acto insurreccional se planeó para el 9 de octubre de 1813, contando con el apoyo de los jefes de la guarnición realista del Cuzco Matías Lobatón y Marcelino Vargas. Los complotados exigían al presidente de la Audiencia del Cuzco, Martín Jara, la aplicación de la constitución liberal. El plan insurgente fue delatado por uno de los firmantes del pacto revolucionario, Mariano Zubizarreta. Los Hermanos Angulo, Béjar, Carbajal y otros más fueron arrestados antes de iniciarse las acciones por orden del virrey absolutista. Los conjurados todavía libres planearon un segundo intento el 5 de noviembre de 1813, pero otro arrepentido, de nombre Mariano Arriaga, fue el causante de un nuevo fracaso. Sin embargo, un grupo de patriotas no cejó en su empeño e intentó tomar la plaza mayor cuzqueña, enfrentándose a las tropas leales al virrey José Fernando de Abascal y Sousa, de tal enfrentamiento se produjo la muerte de tres jóvenes en el intento.

[editar]Inicio de la rebelión

No obtante estar sentenciados a cárcel severa los líderes de la insurgencia, su ascendiente sobre la población y sobre la guarnición del Cuzco consiguió que la vigilancia sobre ellos se debilitara. Pernoctaban en sus casas y dirigían reuniones públicas donde adoctrinaban al pueblo en el ideal patriota. Para agosto de 1814, los hermanos Angulo y otros criollos se escaparon y controlaron políticamente la ciudad del Cuzco, persistiendo en su exigencia de aplicación de la constitución liberal, sin saber que en mayo de 1814 el rey Fernando VII la había abrogado (lo supieron recién en septiembre). En esos momentos, ya se habían aliado con el brigadier y curaca de Chincheros, Mateo Pumacahua.

Finalmente, en la madrugada del martes 3 de agosto de 1814, se produjo un golpe de Estadoincruento en el que la guarnición del Cuzco se sumó masivamente a los ideales independentistas. El presidente de la Audiencia y el regente Manuel Prado y Ribadeneira fueron depuestos. José Angulo asumió el cargo de "Capitán General de las Armas de la Patria y gobernador político". Según ha investidado José Tamayo Herrera (1984), los jefes militares y las autoridades leales al virrey, fueron confinados en el cuartel general, antiguo convento jesuita y luego, en tiempos republicanos, sede de laUniversidad Nacional San Antonio Abad, quedando comprendido dentro de la autoridad de los jefes revolucionarios todo el territorio de la Intendencia del Cuzco y, en lo militar, cinco compañías acuarteladas, al mando del comandante Andrés Rendón; un regimiento de dragones al mando del comandante Martín Gabino Concha, y grupos de efectivos del Regimiento Real de Lima. El brigadier Pumacahua, el oficial insurgente de más alta graduación, asumió la jefatura militar revolucionaria. Se constituyó una junta de gobierno local integrada por Pumacahua, el coronel realista Domingo Luis Astete y el teniente coronel Juan Tomás Moscoso.

La insurrección estaba acordada previamente para estallar en simultáneo en el Cuzco, Lima y en el Ejército Real del Alto Perú. En Lima el conde de la Vega del Ren se mantuvo indeciso y fracasó en el intento, mientras que en el campamento de Joaquín de la Pezuela en Tupiza el coronel salteñoSaturnino Castro (uno de los juramentados de Salta) se trasladó hasta el acantonamiento del cuzqueño Batallón El General en Moraya. Tenía la idea de sublevarlos el 1 de septiembre, pero no logró adhesiones, fue descubierto y fusilado.

La proclama de los patriotas del Cuzco, firmada ese mismo día, es el primer documento peruano que propone la emancipación, llamando al país a alzarse en armas:

Cuzqueños (...) todos sois uno e iguales (...), empezad ya a operar con denuedo hollando imperiosamente las leyes bárbaras de España, fundaos sólo en la necesidad, en la razón y la justicia, y sean éstas el timón donde goberneis a un pueblo que no reconoce autoridad alguna extranjera.
Proclama cuzqueña del 3 de agosto de 1814#GGC11C

El 8 de septiembre de 1814, en la catedral del Cuzco, con la bendición del obispo José Pérez y Armendáriz, se rindió culto solemne a una nueva bandera, de franjas transversales azul y blanco, que pudo ser la primera bandera peruana. El 17 de septiembre, José Angulo emitió una "Respuesta peruana al virrey Abascal", en donde le advirtió del multitudinario respaldo que tendría la causa patriota y de lo inútil de hacerle frente mediante las armas:

Ved virrey (...) si (...) según es vuestra fe pública, os ponéis en la triste situación de tratarnos como enemigos, entonces experimentaréis nuestro justo rigor, vos y vuestros cómplices. Si, despachad tropas al pasto de nuestra venganza, nosotros os avisamos que no pasarán de cuatro mil fogueados valientes militares (...), que contrarrestarán con diez mil que vengan.
Respuesta cuzqueña al virrey José Fernando de Abascal y Sousa#GGC11C

[editar]Expansión de la rebelión

El nuevo gobierno del capitán general Angulo, nombró plenipotenciarios ante el gobierno independiente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, recibió parabienes del general Belgrano y procedió a formar sus instituciones. Envió, asimismo, tres expediciones militares hacia Huamanga; Arequipa; yPuno y La Paz.

La autoridad virreinal limeña, todavía debilitada por la guerra contra la revolución de José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II), recién tomó medidas enérgicas en octubre.

[editar]División a Puno y La Paz

La división que se dirigía a Puno iba comandada por el arequipeño Juan Manuel Pinelo (uno de los juramentados de Salta), secundado por el párroco de la Catedral del Cuzco, el tucumano Ildefonso de las Muñecas. Partieron del Cuzco a mediados de agosto y recibieron la adhesión de miles de indígenas en los partidos de Azángaro y Carabaya. Tomaron sin resistencia Puno el 26 de agosto, luego de que el gobernador Manuel Quimper la abandonara. Allí fueron capturados y ejecutados a garrotazos y pedradas 18 españoles. Luego se dirigieron hacia la guarnición que protegía el paso delrío Desaguadero, en donde se hallaba el realista Joaquín Revuelta con 13 piezas de artillería y 160 hombres, los que desertaron a la llegada de los cuzqueños el 11 de septiembre. Desde allí Pinelo intento coordinar acciones con Juan Antonio Álvarez de Arenales dirigiendole una carta el 15 de septiembre y emitió una proclama en favor del Gobierno de Buenos Aires:

¡Oh feliz y memorable revolución (...) la de los habitantes del Río de la Plata, que aunque a tanto precio ha mostrado las sendas por las que debemos guiarnos al estado de nuestra felicidad!

El ejército rebelde, formado por 400 fusileros, 2 culebrinas y 4 cañones, se dirigió a La Paz, ciudad protegida por el gobernador intendente Marqués de Valdehoyos con 300 hombres y 4 piezas de artillería. El 24 de septiembre fue ocupada La Paz por Pinelo después de dos días de sitio, cometiendo excesos con la población. A causa de una explosión en la que murieron soldados cuzqueños, fueron asesinados 52 españoles y 16 criollos de la ciudad. Entre los asesinados estaba el gobernador Marqués de Valdehoyos y los padres de los futuros presidentes peruanos Santa Cruz y Ballivián.

Pinelo y Muñecas organizaron una junta de gobierno en La Paz, compuesta por José Astete, Eugenio Medina y José Agustín Arze. Luego establecieron compamento en Laja, desde donde volvieron a intentar ponerse en contacto con Arenales. Éste les transmitió el 24 de noviembre felicitaciones procedentes de Buenos Aires, con la promesa de marchar con ellos a liberar todo el continente americano.2

[editar]División a Huamanga

La segunda sección patriota ocupó Huamanga el 20 de septiembre, bajo el mando del argentinoManual Hurtado de Mendoza, quien tenía por lugartenientes al clérigo José Gabriel Béjar y a Mariano Angulo. Hurtado de Mendoza ordenó marchar a Huancayo, ciudad que tomaron pacíficamente.

El virrey Abascal envió desde Lima tropas bien pertrechada y disciplinada, pertenecientes alRegimiento Talavera, bajo el mando del coronel Vicente González. Se produjo la Batalla de Huanta el30 de septiembre de 1814, las acciones duraron tres días, luego de los cuales los patriotas se replegaron, abandonando Huamanga. Se reorganizaron en Andahuaylas y volvieron a enfrentarse a los realistas el 27 de enero de 1815, en la Batalla de Matará, donde fueron de nuevo derrotados.

Gracias a los guerrilleros de Cangallo, los patriotas volvieron a reorganizarse. Los guerrilleros lograron obstaculizar el avance realista. Entre tanto, Hurtado de Mendoza, logró formar una fuerza con 800fusileros, 18 cañones, 2 culebrinas (fundidas y fabricadas en Abancay) y 500 indígenas. Estas fuerzas fueron puestas al mando de José Manuel Romano, apodado Pucatoro (toro rojo). De ese modo, las fuerzas patriotas habían resuelto una situación penosa; sin embargo, la deserción de Romano impidió un desenlace feliz para ellos. Romano dio muerte a Hurtado de Mendoza y se rindió a los realistas; ello provocó la dispersión de los patriotas y la captura de los cabecillas de la revuelta.

[editar]División a Arequipa

El tercer agrupamiento patriota hizo su campaña en Arequipa al mando del brigadier Pumacahua, secundado por Vicente Angulo. El ejército de Pumacahua contaba con 500 fusileros, un regimiento de caballería y 5.000 indígenas. Pumacahua, como curaca de Chincheros, tenía un gran dominio y liderazgo entre la población indígena.

En Arequipa, el mariscal de campo Francisco Picoaga y el intendente José Gabriel Moscoso, con refuerzos llegados desde Lima, se enfrentaron a las tropas de Pumacahua en la Batalla de La Apacheta, el 10 de noviembre de 1814. Con el apoyo de numerosos voluntarios civiles que se fueron sumando desde el Cuzco, triunfaron los patriotas. Tras esa victoria, la autoridad del capitán general Angulo se extendió hasta la costa del oceáno Pacífico. Tomaron prisioneros al intendente Moscoso y al mariscal Picoaga. Los patriotas ingresaron a Arequipa, donde el 12 de noviembre el brigadier Pumacahua, en representación del gobierno patriota cuzqueño, emitió una solemne "intimidación" o declaratoria de guerra al virrey Abascal. Por presión de las tropas cuzqueñas, el Cabildo de Arequipareconoció a la Junta Gubernativa del Cuzco el 24 de noviembre.

Al ser informados de las medidas de guerra dispuestas por el virrey y en conocimiento de la cercanía de tropas realistas, Pumacahua y Angulo decidieron replegarse en torno al Cuzco, dejando libres todas las intendencias y provincias ocupadas. Un cabildo abierto en Arequipa se volvió a reunir y se apresuró a acordar lealtad al rey el 30 de noviembre de 1814.

[editar]Contraataque realista desde el Alto Perú

Conmovido por el intento de Castro, el jefe del ejército realista del Alto Perú, Joaquín de la Pezuela, envió desde Santiago de Cotagaita una división al mando de Juan Ramírez Orozco con 1.500 fusileros y muchos indígenas auxiliares, mayoritariamente de Chichas y Tarija. Llegaron a Oruro el 15 de octubre. Desde allí destacó Ramírez 2 compañías sobre La Paz. Los revolucionarios cuzqueños repasaron en parte el Desaguadero y fueron derrotados en la Batalla de Achocalla el 2 de noviembre de 1814. Al día siguiente entró Ramírez en la arruinada ciudad de La Paz, donde fueron ejecutados 108 patriotas, retrocediendo rápidamente los independentistas de Pinelo hasta Puno.

El cura Muñecas se refugió con 200 paceños en el Partido de Larecaja, en donde formó un grupo guerrillero que fue la base de la Republiqueta de Larecaja. Institulándose general en jefe del ejército auxiliar de la patria en las Provincias Unidas del Río de la Plata, formó con indígenas el Batallón Sagrado. Primero se estableció en Sorata y luego en Ayata. La derrota definitiva de la Republiqueta de Larecaja se produjo el 27 de febrero de 1816 en el combate en las alturas de Choquellusca, en donde los jefes realistas Agustín Gamarra y Aveleira vencieron al Batallón Sagrado y luego tomaron prisionero a Muñecas. Quien posteriormente fue asesinado el 7 de julio de 1816.3

El 17 de noviembre continuó Ramírez su rápido avance hacia el Virreinato del Perú dejando a José Landaverí como gobernador intendente de La Paz, con una compañía y 4 piezas de artillería.

Las tropas realistas al mando de Juan Ramírez Orozco ingresaron a Arequipa el 9 de diciembre de 1814. Allí Ramírez Orozco aplicó severas penas contra los patriotas conocidos de la ciudad. Esto dio lugar a que Angulo dispusiese en el Cuzco el fusilamiento de sus dos principales prisioneros de guerra: el mariscal Picoaga y el intendente Moscoso. Para el virrey, esto significó la "guerra a muerte" contra los patriotas.

Entretanto, el 8 de febrero de 1815, con representantes de todas las provincias de la intendencia, el ayuntamiento del Cuzco ratificó la proclama de agosto. El "excelentísimo capitán general y gobernador político" José Angulo prestó allí el solemne juramento de "amar y defender la patria, no permitir que la ofendasen cuanto os pertenezca, ni trabajar contra ella, ni dar lugar a enemigos extraños".

Luego de reponer fuerzas y de reforzar su milicia, el general Ramírez salió de Arequipa en busca de los patriotas el 12 de febrero de 1815. Dejó como gobernador de Arequipa al general Pío Tristán. El 11 de marzo, cerca de Ayaviri en Puno, se dio la decisiva Batalla de Umachiri que inclinó la balanza a favor de los realistas. No obstante la inferioridad numérica realista (1.200 soldados frente a no menos de 12.000 patriotas), venció la disciplina y la mejor habilidad táctica. Una nutrida fuerza conducida por Pumacahua tenía cercados a los realistas con el crecido río Lalli a sus espaldas, mientras del otro lado la artillería patriota les disparaba. Ramírez, audazmente desmanteló sus equipos, hizo cruzar el río, con el agua hasta el pecho, a sus mejores tropas y desde la otra orilla capturó la artillería cuzqueña y devolvió el ataque, dando tiempo a que el resto de sus fuerzas se enfrentara con ventaja a Pumacahua. En medio del desconcierto causado por esta acción, el general Ramírez dispuso el "ataque a degüello". El parte militar español, firmado el viernes, 12 de mayo de 1815, da cuenta de "siete muertos a bala, seis ahogados en el río y siete heridos" por el lado realista, mientras los muertos patriotas, en su mayoría civiles sin mayor entrenamiento, sumaron más de un millar. Hubo numerosos fusilamientos en el campo de batalla, entre ellos el del poeta arequipeño Mariano Melgar.

[editar]Fin de la rebelión

El general Ramírez ocupó el Cuzco el 25 de marzo de 1815. El 21 de abril dispuso las ejecuciones de la mayoría de los líderes patriotas sobrevivientes: Pumacahua, los hermanos José, Vicente y Mariano Angulo, José Gabriel Béjar, Pedro Tudela y otros. El uniforme de José Angulo y su estandarte militar fueron enviados por Ramírez al virrey en calidad de trofeos de guerra. Así concluyó uno de los primeros capítulos de la gesta emancipadora peruana.

[editar]Fuentes

  1. Las revoluciones hispánicas: independencias americanas y liberalismo español. François-Xavier Guerra [1]
  2. Ni con Lima ni con Buenos Aires: la formación de un estado nacional en Charcas. pp. 343. Volumen 248 de Travaux de l'Institut français d'études andines. Autor: José Luis Roca. Editor: Plural Editores, 2007. ISBN 99954-1-076-1, 9789995410766
  3. Figuras de la Guerra de Independencia: Ildefonso de las Muñecas
  • Atlas departamental del Perú, varios autores, Ediciones Peisa S.A., Lima, Perú, 2003 ISBN 9972-40-257-6
  • El Perú en los tiempos modernos, Julio R. Villanueva Sotomayor, Ediciones e Impresiones Quebecor World Perú S.A., Lima, Perú, 2002.
  • Historia de la República del Perú, Jorge Basadre Grohmann, Diario "El Comercio", Lima, Perú, 2005. ISBN 9972-205-62-2.
  • Nuevo Atlas del Perú y el Mundo, Juan Augusto Benavides Estrada, Editorial Escuela Nueva S.A., Lima, Perú, 1991.
  • Fuente:wikipedia

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada